I- ENTREVISTA DE TRABAJO

El LoKo diciembre 26th, 2008

Muchas veces dudamos de nuestra forma de actuar ante algunos acontecimientos fuera de lo cotidiano. Pero es en lo más cotidiano donde cometemos las mayores torpezas.

“No pretendo hacer un tratado de buenas maneras o de protocolo real, ya que generalmente el tipo de gente que frecuenta esos ambientes no necesita de mis consejos”.

Me preocupa la gente normal, los trabajadores, las personas a las que obligan a poner corbata en determinadas circunstancias y que tienen que cenar un día con su jefe o con una compañera de trabajo.

  • I-ENTREVISTA DE TRABAJO


Me gustaría que este tratado, no fuera más que el consejo de una persona con mucha vida que se ha visto mil veces, deseosa de que la tierra lo tragara, ya que las dudas, hacían que en mi el rubor y el miedo, encontraran asilo permanente.

Vamos a ir viendo e intentar divertirnos con los errores cometidos y saquemos de ellos una idea de lo ridículos que podemos resultar, o de lo que realmente jamás deberíamos hacer:

  • NUESTRA FORMA DE VESTIR
  • Hacemos demasiado caso del maldito refranero, el refranero es simpático, pero es cosa de Sancho y jamás de su Señor. El hábito si hace al monje o le ayuda.

    ¿Que corbata?

    No es necesario ponerse corbata para una entrevista, pero debemos pensar que si nuestro entrevistador la tiene y el trabajo que solicitamos la requiere es una prenda que debe llevarse con naturalidad, jamás puede oprimirnos ni estar floja (es decir alejado el nudo, fuera de su lugar natural en el cuello de la camisa).

    • NUESTROS ZAPATOS

    Siempre perfectamente limpios (esto es parte de la elegancia natural) . Veréis, si un hombre se pone un mono de faena con unos zapatos y el cuello de la camisa muy limpios, parecerá siempre alguien tan importante como el ingeniero jefe que en su despacho esta sentado con un traje carísimo.

    • LAS MANOS

    Esta parte tan hermosa de nuestro cuerpo es la que peor utilizamos en las situaciones difíciles, antes teníamos el recurso del cigarrillo, pero ahora JAMAS, en ningún caso, podemos fumar en una entrevista de trabajo ni aun cuando nuestro entrevistador nos invite o los fume de dos en dos.

    NUNCA, si somos fumadores es mejor para no caer en esa tentación, dejar el tabaco fuera a nuestra novia, y aun mejor en casa.

    Una solución muy recurrida es el periódico o una revista, pero es una mala solución, en España el periódico se lee en casa o se ojea (ojo a esto) en el bar, pero no se saca de paseo a una entrevista para aparentar un interés por la actualidad y la cultura que jamás necesita muestras físicas.

    Es nuestra forma de hablar y nuestro comportamiento la que dirá a nuestro entrevistador las cosas que no debemos demostrar.

    Solo la nariz el culo y las orejas pueden parecer un peor lugar para las manos que los bolsillos, hablar con alguien con las manos en los bolsillos, es mas guardarlas en ese miserable invento, denota un enorme desprecio por los demás propio de un desinteresado, de un vago o de alguien con las uñas muy sucias.

    Nuestra forma de hablar debe ser clara, sin miedo, educada, respetuoso pero no servil, debemos mirar a la cara de nuestro interlocutor, pero sin osadía, sin parecer una amenaza, debemos comportarnos con naturalidad como si habláramos con nuestro profesor de toda la vida, ese a quien queremos pero que respetamos.

       

       

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