AUTANASIA -SUICIDIO
El LoKo febrero 16th, 2009
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No te afanes, alma mía, por una vida inmortal, sino que apura el recurso hacedero.Píndaro
En la vida muchas veces tomamos decisiones que después nos pesan siempre, las variables que afectan a una decisión están condicionadas por las circunstancias del momento que en caso de cambiar hacen de nuestra decisión un error histórico.
Ahora bien, ¿que pasa cuando la decisión que tenemos que tomar es por nuestra vida?
Es entonces las más importante de todas las decisiones y no la podemos tomar solos, si estamos afectados por una determinada circunstancia, un desamor, una ruina en la vida, la perdida de un ser querido o la enfermedad. ¿son momentos en los que estamos capacitados para decidir?
He pasado por casi todas esas circunstancias y puedo asegurar que en esos momentos veía la vida de otra forma, como algo que no merecía la pena, pero mi visión estaba ponderada por el peso de mi dolor que parecía que nunca iba a cesar y la verdad es que incluso aquellos dolores mas profundos, aquellas heridas sangrantes cicatrizan y se vuelve a sonreír, tal vez con el paso de los años y de todas esas penas la sonrisa ya nunca será tan franca, la vida nos va cargando con enormes sacos terreros que transportar pero siempre encontramos un poco más de fuerza para ver un nuevo amanecer.
Un caso muy especial es el de las enfermedades totales, sin regreso, el de ese peso insoportable que nos hace desear el fin , es en ese momento cuando más necesitamos la ayuda de los otros para pensar serenamente y aun cuando nos parece que estamos serenos y en pleno uso de nuestras facultades mentales, la verdad es que no es cierto. Lo estamos para razonar sobre todo menos sobre nuestra triste vide ya que el dolor contrapesa la razón.
¿No tenemos derecho a morir? Desde la razón la respuesta sería no, un no absoluto y rotundo. Los hombres somos lo que los demás dan fe, es decir si fuéramos invisibles para todos posiblemente no existiríamos pero aun así quedaría la fe, la fe que los otros tienen en nuestra existencia. Nosotros somos lo que los demás ven, nosotros somos parte de la razón de otros y no tenemos derecho a privarles de algo que les pertenece. Somos propiedad de nuestros padres, de nuestros hijos, de nuestra familia y nuestros amigos.
Cuando decidimos terminar nuestra vida estamos decidiendo por ellos que ns necesitan así que la dificultad de vivir nos haría tomar una decisión egoísta, yo no soy sólo mío, soy hijo de mi madre y me debo a su amor, hermano de mis hermanos y padre de mis hijos y a todos ellos pertenezco por lo que esa decisión de borrarme jamás puede ser solo mía.
Tal vez compense empujar un peñasco una y otra vez montaña arriba para que nos ruede encima y nos aplaste antes de volver a empujar eternamente.
