Cantar en Navidad
El LoKo diciembre 23rd, 2008
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Hace un precioso día de invierno, luce el sol, en la sombra hace un poco de frío pero me siento en mi banquito, justo delante de la fuente. No tengo que esperar mucho, se que el gorrión no está en mi cabeza,
sentí esta mañana como salía despacito, abriendo la portezuela y volviéndola a cerrar con consideración para mi sueño.
No tarda en aparecer, viene volando tranquilamente y se posa en lo alto de la fuente, mira a un lado y a otro y me ve, una de sus patas resbala, hace un esfuerzo y logra un asustado equilibrio. Me mira, esta como muy atento, algo le sorprende y es que no me pongo a gritar para asustarlo, yo lo miro con resignación, creo que ya acepte que un gorrión anidara en mi cabeza como si ellos fuera lo normal.
Tengo la mirada distraída, estoy envuelto en mi pensamiento, pienso que ya es otra vez Nochebuena, que los años van pasando, en como algo pagano y comercial se hace para todos un acto de fe.
Ya los años de infancia quedaron atrás, los años en que estas fiestas suponían comida, una comida distinta a la escasa de siempre, había turrón, naranjas y galletas A mi me tocaba cantar toda la noche aquellas canciones que gustaban a mis mayores. Algunos años en la cabecera de la mesa estaba aquel señor seco y enjuto, aquel medio desconocido que era mi padre, siempre serio, bueno hasta la última hora de la noche, aquella en la que todos estábamos cansados de cantar y reír, de contar viejas historias o chistes repetidos para volver a cantar. De repente aquel señor se levantaba como amenazante y serio, había estado en silencio horas y horas respondiendo con cabezadas a las atenciones de mi madre, mirándonos con la misma incomprensión con la que con nosotros vivía; Seguir leyendo »
